Turismo de Bélgica: Flandes y Bruselas
Bruselas, 1516. Carlos V, soberano de los PaÃses Bajos acepta la corona de Castilla y Aragón y accede a ser Carlos I de España. Las historias de España y Flandes se unÃan para mantener una muy estrecha relación a lo largo de los siglos.
Recordemos que Carlos I habÃa nacido dieciséis años antes en la ciudad de Gante. Hoy dÃa una maqueta recuerda el desaparecido castillo donde tuvo lugar el hecho. En Malinas fue educado por su tÃa Margarita de Austria, cuyo palacio todavÃa se puede visitar. Y en Bruselas se edificó el Palacio de Carlos V, hoy recuperado en un importante emplazamiento arqueológico.
Numerosos comerciantes españoles ya habÃan viajado a Flandes con anterioridad y habÃan formado en Brujas una importante comunidad. De hecho en 1330 se crea un consulado especialmente para ellos, y hoy dos hoteles hacen alusión a aquellos tiempos: el Hotel Navarra y el Hotel Aragón. En el S. XVI, Juan de Peralta, Cónsul de Navarra y Alcalde de Brujas, construyó su residencia oficial en el lugar donde hoy se encuentra el hotel Navarra. En 1781, el emperador José II de Austria se hospedó en la casa durante su visita a la ciudad. La escalera triunfal decorada con cisnes en cada escalón, asà como otras salas se restauraron ante la noticia de que Napoleón se instalarÃa en el hotel a su paso por Brujas, pero el emperador no se hospedó en la ciudad. En cambio, los visitantes de hoy dÃa sà que pueden admirar dicha escalinata, que aún se conserva intacta.
A los comerciantes se sumaron los soldados de Carlos I. Muchos de ellos se quedaron y actualmente quedan familias en Bélgica de clara ascendencia española: los Ayala, los Béjar, los Pérez, los Manrique…
En Bruselas existÃa una prisión donde hoy se ubica el Hotel Amigo. ¿De dónde viene este curioso nombre? Todo aquél que estaba en los calabozos intentaba llamar la atención de los soldados españoles y pedir clemencia de los viandantes con la única palabra que conocÃan "¡Amigo!".
¿Más sobre los españoles en Flandes? Los soldados españoles, a quienes no les gustaba ser ridiculizados por la población de Bruselas, censuraban con dureza los espectáculos de aquellos tiempos. Asà nació el teatro de marionetas, fruto de la picaresca bruselense, que permitÃa cambiar fácilmente de escena y engañar asà a los censores. Si te apetece conocer un lugar donde se realizaban estas representaciones, acércate al Teatro Toone en la Petite Rue des Bouchers, y diviértete con el especial ambiente de este café que conserva el pequeño escenario, las gradas plegables y las marionetas colgadas del techo.
Otro lugar donde encontrarás marionetas de los españoles es en el Roy d´Espagne de la Grand Place. Vale la pena tomar una cervecita con una ración de queso en este acogedor café.
Influencias en la arquitectura, en la sociedad, en la cultura… y también en las costumbres religiosas. El Camino de Santiago tuvo una amplia difusión y hoy se mantienen sÃmbolos de los peregrinos por todo Flandes: la Iglesia de Sint Jakob en Amberes, la ruta jacobea de Bruselas, los peregrinos con la concha de Santiago en el polÃptico del Cordero MÃstico de Van Eyck en Gante… TodavÃa hoy perdura la tradición de liberar a un preso al año en Flandes si a cambio de su condena opta por recorrer a pie el Camino de Santiago con una mochila cargada con muchos kilos a la espalda.
Para terminar, aunque la historia nos ha legado una lista de anécdotas interminable, mencionaremos dos detalles lingüÃsticos de claro intercambio. A los habitantes de Amberes, por tener fama de altivos, se les llama Sinjoren (del castellano señores) y la palabra maniquà proviene del flamenco mannekijn, pequeño muñeco flexible de madera que los pintores Primitivos Flamencos utilizaban como modelos para sus obras.
¡AnÃmate a seguir las huellas españolas en Flandes y encontrarás un pedacito de tu pasado en estas tierras!


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